Montse, la promesa del indie chileno: de Los Andes a los grandes escenarios

Con una infancia marcada por la exploración musical, la cantautora ha construido un proyecto íntimo y honesto que hoy la posiciona como una de las voces emergentes regionales con mayor proyección del indie folk, tras giras nacionales e internacionales y presentaciones en escenarios masivos.

Hace algunas semanas, Montse se presentó en VAM Valparaíso, compartiendo su proyecto de indie folk y cantautoría. El concierto llegó en un momento especialmente significativo: tras el lanzamiento de su disco debut Mirando al Horizonte, una gira por siete ciudades de Chile y un recorrido internacional por México, Costa Rica, Panamá y Colombia, la artista comienza a delinear el territorio emocional y sonoro de su segundo disco, mientras prepara nuevas colaboraciones.

En esta conversación, Montse recorre sus inicios, los aprendizajes detrás de lo “viral”, la experiencia de telonear a Aurora y Norah Jones en el Movistar Arena, y el sentido de comunidad que busca construir con su música.

—Para partir, cuéntanos ¿quién es Montse y cómo nació tu vínculo con la música?
“Desde que tengo memoria, la música ha estado muy presente. Me acuerdo de escuchar canciones de Disney y anotarlas para aprendérmelas, o inventar canciones y videos cuando era muy pequeña, recién aprendiendo a hablar, con las palabras que sabía. Fue algo súper innato en mí y por suerte tuve papás que me lo incentivaron: me llevaron a clases cuando quise, fui a piano, guitarra, dándome herramientas para seguir motivando ese aspecto.

Además, siento que la música es una herramienta de inteligencia emocional: poder analizar lo que estás pasando y liberarlo por la música, componer, escribir sobre lo que uno siente. Estoy muy agradecida de siempre haber tenido eso.”

—Vienes de Los Andes, lejos de los centros de la industria. ¿Cómo diste el salto para empezar a publicar tu música?
“Yo no tenía contactos ni sabía cuál era el camino. Soy de Los Andes, y no hay mucha industria, la verdad. Participaba en concursos de canto y todo, pero nunca conocí a alguien que me dijera ‘así se hace’. Estaba esperando que bajara un productor del cielo, como el de Justin Bieber… y obvio que no pasó.”

Lo que sí pasó fue que Mix Social Records, una fundación que creó Lotus (la productora de Lollapalooza), hizo una convocatoria para motivar a nuevos artistas a armar bandas, crear canciones y presentarse en Lollapalooza. Yo fui parte, compuse con otro artista, fuimos a grabar a un estudio, conocí productores y entendí algo clave: que uno también puede pagarse su música.”

—Tu primera canción salió en 2020. ¿Cómo se dio ese debut, en plena pandemia?
“En realidad la había grabado en 2019, pero era una canción con un mensaje súper contrario al momento de cuarentena: hablaba de salir, descubrir el mundo. Entonces pensé ‘no puedo sacarla ahora’. Cuando empezaron a eliminar restricciones y ya tenía coherencia con lo que estábamos viviendo —como volver a confiar, salir de nuevo— ahí la lancé. Y creo que por eso le fue bien: fue un buen momento y la gente también estaba más metida en redes sociales.”

—¿Cómo aprendiste a difundir tu música en ese primer ciclo, sin una estructura detrás?
“Full aprendiendo sola. Con lo que me habían enseñado en Mix Social Records ya tenía algunas bases, pero fue investigar: plan de lanzamiento, estructura, cómo comunicar. Yo soy bien ordenada y ñoña en ese sentido, así que armé mi propio método. Incluso hice la difusión de prensa yo misma. Y para haber sido mi primer trabajo sola, le fue bastante bien. Ahora miro atrás y siento que he crecido mucho: he aprendido de errores y hoy hago cosas más complejas.”

“La viralidad no es lo mismo que tener público”

—Después de ese primer lanzamiento, ¿qué hitos marcaron tu crecimiento?
“Con mi segunda canción me pasó algo: la viralidad, y fue extrañísimo. Me mandaban mensajes de amigos diciendo que el vecino estaba escuchando mi canción. Y yo asumí —porque tampoco entendía cómo funcionaba— que eso significaba que la gente iba a ir a mis shows, y no: viralidad no es fanatismo.

Hice un show con expectativas de que llegara mucha gente y no fue así. Fue una etapa de aprendizaje grande: entender que una cosa es que un video se mueva y otra es construir audiencia real.”

—Y en ese camino tuviste un salto enorme: telonear a Aurora y luego a Norah Jones en el Movistar Arena…
“Si, eso fue demasiado fuerte. En 2024 yo casi no había tocado en vivo: antes había hecho un show en un bar del Patio Bellavista, con unas 20 personas. Y de pronto telonear a Aurora en un Movistar Arena lleno, sold out… fue abrumador. Creo que nunca lo había visto completo, sin asientos. Me hizo crecer muchísimo.

Después, en junio, tuve la oportunidad de telonear a Norah Jones también en el Movistar. Todo eso coincidió con el lanzamiento de mi primer disco, que es de lo que más orgullosa estoy: un disco de 12 canciones.”

—Ahí también aparece el vínculo con tu comunidad más cercana: tu club de fans. “Siii, me hicieron un club de fans, se llaman los Teletubbies, y ahí se nota la diferencia entre lo viral y el apoyo real. Ahora los conozco, me junto con ellos y es muy lindo: son tus amigos al final, te apoyan sin otro interés que seguir recibiendo música y encontrarse en los shows. Es una revelación súper bonita y las quiero cuidar un montón.”

Escenarios, redes y oficio: tocar también es construir camino

—Hace poco estuviste en el VAM, en formato showcase. ¿Qué te dejó esa experiencia?
“Fue bacán. Siempre es curioso tocar para músicos, es distinto a tocar para otro público. Es más desafiante. Pero fue muy lindo poder hablar después con programadores y colegas, que me escucharan en vivo y recibir feedback y apoyo. Ojalá salga alguna peguita a partir de eso.”

—También realizaste una gira nacional y luego una internacional. ¿Cómo fue ese recorrido?
“Hice una gira nacional en siete ciudades de Chile, con mi primer concierto en Santiago en Sala Master, que fue muy importante: nunca había hecho un concierto tan grande, con tanta inversión, y el recibimiento fue demasiado lindo.”

Después hice una gira internacional por cuatro países de Latinoamérica: México, Costa Rica, Panamá y Colombia, con 15 fechas. Fue intenso y muy formativo.”

Segundo disco: madurar también es tema musical

—¿Qué se viene ahora? Sé que estás trabajando en colaboraciones y en tu segundo disco.
“Ahora estoy terminando cuatro colaboraciones. Son singles aparte, fuera del disco, y la idea es que sí o sí salgan este año. Apenas cierre esa etapa, quiero partir con la producción de mi segundo disco. He estado componiendo un montón.

Quiero que sea un trabajo más direccionado a una etapa de vida, a cuestionamientos personales: como esa frontera entre adolescencia y adultez joven. Quiero que sea mi mejor trabajo hasta ahora, así que le voy a poner mucha cabeza. Todavía estoy componiendo y viendo cuáles canciones quedan.”

—¿Y qué te está inspirando en lo conceptual? ¿Qué quieres explorar distinto esta vez?
“Este segundo disco está inspirado en mis canciones amorosas a lo largo de la vida. En mi primer disco traté de no poner ninguna, porque no me gusta cuando todo se orienta al amor como si la vida tuviera que ser en pareja sí o sí.

Ahora quiero abordar esas canciones desde otro lugar: desde la evolución. Canciones desde que tenía 16 años, pero con un trasfondo de maduración: estar preparado, identificar cosas, desarrollar inteligencia emocional y quizás llegar a una relación más sana. Ese es el foco.”

“Quiero que mi música sea un abracito”

—Si tuvieras que resumir lo que buscas entregar con tu música, ¿qué dirías?
“Creo que mi música se basa en la compañía. En esa sensación de que es un abracito musical. Todos pasamos por momentos difíciles y la música acompaña. A mí me acompaña así, entonces yo quiero devolver eso: acompañar aunque no sea físico, igual es valioso.

Es muy lindo cuando la gente me dice que lo vivió así. Por ejemplo, con mi canción ‘Simón’, que habla del luto de una mascota: es un dolor súper grande y muchas veces se minimiza socialmente. Esa canción resonó mucho por eso, y fue muy emocionante. Al final se trata de acompañarnos.”

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Conoce más: dossier de Montse

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