Con una alta convocatoria y una programación abierta a todo público, FECICH PLAY marcó un hito al integrar por primera vez el videojuego en el Festival de Cine Chileno (FECICH). Conversamos con Alejandro Aránguiz, presidente del gremio regional de Desarrolladores de Videojuegos (GDV), sobre el impacto de esta primera edición y los desafíos de consolidar al videojuego como industria creativa clave para la Región de Valparaíso.
La incorporación del videojuego a la programación del Festival de Cine Chileno (FECICH) marcó un hito para el ecosistema creativo nacional. Con FECICH PLAY, el festival abrió por primera vez un espacio dedicado al desarrollo de videojuegos, reconociendo a esta disciplina como una forma contemporánea de creación audiovisual, narrativa e industrial. La actividad se llevó a cabo en el Centro Cultural Daniel de la Vega, en la ciudad de Quilpué.
Conversamos con Alejandro Aránguiz, ingeniero civil informático, académico y presidente de la Asociación Gremial de Desarrolladores de Videojuegos de la Región de Valparaíso (GDV), sobre los cruces entre cine y videojuegos, el estado actual de la industria regional y los desafíos para consolidar una escena con proyección internacional. Cofundador del estudio Cangrejo Ideas y con más de una década de experiencia en el desarrollo de videojuegos B2B a nivel internacional, Aránguiz fue una de las figuras clave detrás de FECICH PLAY, la nueva sección dedicada al videojuego dentro del Festival de Cine Chileno, realizada con gran éxito la semana pasada.
Desde ese cruce entre industria, territorio y creación audiovisual, reflexiona sobre el diálogo entre cine y videojuegos, el momento que vive el ecosistema regional y las proyecciones de una escena que busca consolidarse con identidad propia.
– FECICH ha sido históricamente un festival dedicado al cine chileno. ¿Qué los motivó a incorporar por primera vez una sección dedicada al videojuego?
“A mi juicio, cine y videojuegos —ambas disciplinas audiovisuales creativas— tienen muchos puntos en común. Comparten el interés por contar historias, generar emociones y vincular a sus audiencias con los relatos. En el caso de los videojuegos, incluso se va un paso más allá, porque son experiencias interactivas: el usuario no solo observa, sino que toma decisiones, avanza a su ritmo y puede incidir directamente en cómo se construye la historia.
Con el Festival de Cine Chileno siempre hemos tenido una muy buena relación. A partir de esa cercanía y de cruces naturales entre ambas disciplinas, surgió la motivación de generar una alianza estratégica para levantar una primera versión de un evento que pusiera al videojuego como protagonista, situado además en la Región de Valparaíso”.
– FECICH PLAY reunió a más de 20 videojuegos y estudios nacionales. ¿Qué buscan visibilizar en esta primera edición?
“Queremos mostrar referentes de lo que se está haciendo en Chile, pero sobre todo visibilizar el trabajo que se desarrolla en la región de Valparaíso. Muchas personas desconocen que en Chile se hacen videojuegos, que existe una industria nacional en crecimiento y que contamos con estudios con trayectoria y prestigio internacional.
FECICH PLAY busca abrirse al público general y mostrar ese ‘detrás de escena’: quiénes crean estos juegos, cómo se producen, qué talentos hay en la región y cómo se articulan con mercados globales».








*Fotos: Francisca González.
– ¿Cómo describirías hoy el estado del videojuego chileno y, en particular, del ecosistema en la Región de Valparaíso?
“Nuestra región se ha ido consolidando de forma muy sostenida. Hoy contamos con uno de los primeros gremios regionales de desarrollo de videojuegos formalizados en el país, y con empresas que están creando productos exportables de altísima calidad.
Casos como Dual Effect, con Tormented Souls 1 y 2, o Panpipe Studio con Colorbound, hablan de una industria regional muy potente. A eso se suman estudios como Abstract Digital, Tangara Studio, Baby Team, Niebla Games o Cangrejo Ideas, que aportan experiencia y diversidad al ecosistema.
Un dato clave es la relación con fondos públicos: en el Fondo Audiovisual del MINCAP, la Región de Valparaíso concentra una parte muy significativa de los proyectos financiados en videojuegos, tanto en convocatorias regionales como nacionales. Eso confirma la calidad y proyección de lo que se está haciendo desde el territorio”.
– La programación incluyó charlas sobre guión, narrativa, mercado y música para videojuegos. ¿Dónde ves hoy las principales brechas del sector?
“Hoy estamos mucho mejor posicionados que hace cinco o diez años. Contamos con universidades que han abierto carreras y programas específicos, relaciones sólidas con instituciones públicas como ProChile, Corfo y el Gobierno Regional, y acceso a fondos orientados a industrias creativas.
Las brechas que aún persisten tienen que ver, por un lado, con fortalecer la asociatividad: avanzar hacia una mirada más coordinada entre empresas para generar sinergias, atraer mayor inversión y articularnos mejor con otros gremios creativos.
Por otro lado, sigue siendo un desafío contar con capital humano altamente especializado a nivel local. A veces se produce una fuga de talentos hacia Santiago o al extranjero, lo que nos obliga a pensar estrategias de formación y retención más alineadas con las necesidades reales de la industria”.
– Desde el gremio, ¿cuáles son los desafíos a mediano plazo para consolidar una escena regional con sello propio?
“Como GDV queremos ser una organización profundamente territorial: mapear iniciativas en todas las comunas de la región, no solo en el gran Valparaíso. También buscamos ser convocantes y representativos, dialogando con la academia, las instituciones públicas y otros gremios.
A mediano y largo plazo, aspiramos a tener presencia constante en misiones comerciales internacionales, sumándonos al trabajo que ya realiza VGChile. Queremos que Valparaíso tenga representación directa en espacios como GDC, Gamescom o Tokyo Game Show, y que el desarrollo de videojuegos regional sea reconocido como un polo creativo de alcance internacional”.

Un espacio abierto para jugar, aprender y encontrarse
Tras tres jornadas de exposición, charlas y encuentros, FECICH PLAY se consolidó como un espacio abierto para jugar, conversar y aprender, acercando el desarrollo de videojuegos al público general desde una lógica participativa y formativa. Para Alejandro Aránguiz, la experiencia vivida durante esta primera edición confirma la necesidad de seguir abriendo estos espacios y proyectarlos en el tiempo:
“La idea siempre fue generar una experiencia cercana, democrática y formativa. Pensamos FECICH PLAY como un evento para toda la familia: personas que disfrutan jugar, jóvenes que quieren crear videojuegos, estudiantes que evalúan esta área como opción profesional y también quienes sienten curiosidad por conocer cómo se hacen los videojuegos en Chile.
El éxito lo medimos en la convocatoria, en el feedback del público que pudo jugar y conversar directamente con los estudios, y también en la percepción de los propios desarrolladores. Todo indica que esta es una iniciativa que tiene sentido seguir proyectando y fortaleciendo en el tiempo”.
Entrevista realizada por Susana Barrientos, periodista de Valparaíso Creativo.



