A una década de su implementación, el programa impulsado por CORFO cierra un ciclo con una red consolidada, una hoja de ruta construida colectivamente y la proyección de una nueva etapa como corporación. Conversamos con Alexandra Garín, gerente de Valparaíso Creativo, sobre los aprendizajes, los desafíos y el futuro de la economía creativa en la región.
Durante los últimos años, la economía creativa ha ganado espacio como motor de desarrollo en la Región de Valparaíso. En Chile, este sector representa cerca del 2% del PIB nacional y genera alrededor del 5% del empleo, consolidándose como un ámbito de creciente relevancia no sólo en términos económicos, sino también sociales, culturales y territoriales.
En ese contexto surge Valparaíso Creativo, Programa Estratégico Regional de CORFO que forma parte de los programas Transforma a nivel nacional. Estas iniciativas público-privadas buscan fortalecer sectores estratégicos mediante la articulación de actores, la innovación y el desarrollo productivo, promoviendo una economía más sostenible y con mayor valor agregado.
A lo largo de este proceso, el programa ha contribuido a la conformación de un ecosistema creativo regional, vinculando actores del mundo público, privado, académico, turístico y cultural, e impulsando una visión compartida en la que la creatividad no solo se entiende como expresión, sino también como una estrategia de desarrollo.
Conversamos con Alexandra Garín Franz, gerente de Valparaíso Creativo, para conocer qué deja este ciclo y cuáles son las proyecciones para el ecosistema creativo regional.


– Después de diez años de trabajo, ¿cuál dirías que es uno de los principales logros de Valparaíso Creativo?
“Uno de los principales logros, especialmente en los primeros años, fue instalar una conversación estratégica en torno a la economía creativa y articular a actores que muchas veces estaban dispersos. Hoy contamos con una red más clara de actores creativos, académicos, públicos, gremiales y también de las comunidades locales. Eso es clave, porque nos permite avanzar desde una visión compartida y no desde esfuerzos aislados.”
– ¿Qué diferencia tuvo este programa respecto de otras iniciativas de financiamiento?
“Aquí, además de entregar recursos, desarrollamos un acompañamiento a lo largo de los procesos. Trabajamos desde el codiseño, la ejecución y el cofinanciamiento de los proyectos. Mientras avanzábamos en su implementación, también transferíamos conocimiento en gestión, administración, diseño y ejecución. No se trataba de entregar un manual para que cada uno lo aplicara por su cuenta, sino de acompañar cada proceso y ajustar en conjunto las variables según los requerimientos de cada iniciativa.”
– El programa también tuvo una evolución importante en su alcance territorial…
“Sí. En 2020 pasamos de ser un programa comunal, enfocado en la ciudad de Valparaíso, a una iniciativa de alcance regional. Eso implicó desarrollar una estrategia para ampliar el impacto, llegar a más comunas y aportar desde una lógica de equidad territorial. En este ciclo, por ejemplo, impactamos directamente a 28 de las 38 comunas de nuestra región.
También logramos posicionar la economía creativa en espacios estratégicos, como el Comité de Desarrollo Productivo Regional y la recientemente estrenada Estrategia Regional de Desarrollo. Eso es muy relevante, porque instala al sector como parte del desarrollo económico de la región.”
¿Qué otros avances destacarías en estos diez años?
“Participamos, junto al municipio, en la formulación del expediente para la postulación de Valparaíso como Ciudad Creativa de la Música ante la UNESCO, reconocimiento que finalmente obtuvo en 2019. Además, impulsamos nuevos programas específicos, como el PTI Mar de Músicas de CORFO, y durante el último ciclo logramos movilizar, junto a otras instituciones públicas —especialmente el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio—, más de 7.000 millones de pesos hacia las economías creativas regionales.
Pero más allá de las cifras, lo más importante es que hoy existe una base instalada: articulación de la cadena de valor, mayor acceso a mercados y financiamiento, capital humano calificado, aumento del conocimiento científico tecnológico y una forma de trabajo colaborativa y en red.”
– El programa está llegando a su cierre. ¿Qué viene ahora?
“Los programas tienen ciclos, y sabemos que los desafíos del sector creativo requieren continuidad. Por eso estamos avanzando en la creación de la Corporación Valparaíso Región Creativa. No se trata de partir de cero, sino de resguardar lo construido y darle una estructura más permanente.”
– ¿Por qué es importante este paso hacia una nueva institucionalidad?
“La corporación permite tres cosas fundamentales: continuidad, herencia y proyección. Continuidad del trabajo ya realizado; herencia del conocimiento acumulado, de la articulación entre sectores y de la inclusión en gobernanzas ya instaladas; y proyección para levantar nuevos proyectos, atraer recursos y posicionar a Valparaíso como una región creativa con identidad y capacidad de innovación.”
– ¿Por qué la economía creativa es relevante para el desarrollo de la región?
“Porque la economía creativa no solo genera actividad económica; también fortalece nuestras identidades, impulsa el talento local, fomenta la innovación y contribuye a la cohesión territorial. En una región como Valparaíso, con una enorme riqueza cultural y patrimonial, este sector tiene un valor estratégico y puede transformarse en una palanca de desarrollo sostenible.
Además, cuando hablamos de economía creativa, hablamos de empleo, emprendimiento, formación y oportunidades para los territorios. Esto no beneficia únicamente a un sector específico; aporta al desarrollo de la región en su conjunto.”
¿Qué rol jugará la colaboración en esta nueva etapa?
“Será fundamental. Cuando trabajamos de manera conjunta, los esfuerzos rinden más. La articulación entre actores —públicos, privados, academia, creativos y comunidades— es clave para avanzar.
La diversidad también es una fortaleza. Nos permite ampliar miradas, aprender de los procesos de otros y generar soluciones más integrales.”
– ¿Cuáles son los desafíos que vienen?
“El desafío ahora es consolidar esta nueva gobernanza, fortalecer la participación de los distintos actores, evitar la fuga de talentos y transformar las definiciones estratégicas en acciones concretas. La meta es que la corporación no sea solo una figura jurídica, sino una herramienta real para impulsar proyectos, colaboraciones internacionales y desarrollo regional.”
A diez años de su implementación, Valparaíso Creativo cierra un ciclo, pero deja abierta una proyección: la de una región que ha comenzado a pensarse desde la creatividad, la colaboración y la identidad como motores de desarrollo.









